San lunes, el pájaro azul

Hoy no es un lunes cualquiera, de esos que podría odiar un gato holgazán sin mayor oficio que hacerle propaganda mediante su “estilo de vida” al mal llamado sueño americano. Resulta, figúrese nomás, que ayer twitter cumplió ni más ni menos que cinco años de ser la válvula de escape de millones, el psicoanalista de muchos, la plataforma de otros tantos pero sin duda alguna, el acantilado al que todos acuden a gritar para escuchar-leer más tarde el eco-tweet consagrado en el viento-time line. La ocasión amerita la mención sólo por el hecho de que este espacio de microblogging es la modernización de aquel pupitre en el que más de dos escribieron alguna frase del alma en los años de primaria o tal vez porque twitter es la versión más avanzada de una pared cualquiera en la calle o el manifestódromo digital más grande del mundo, así como una especie nueva de libro inagotable, bitácora de caminantes solitarios y fiel escucha de millones de voces de hombres y mujeres que debido al la velocidad laboral ya no pueden detenerse horas a conversar y han encontrado en el pajarito azul un excelente escucha, que sólo escucha y que cuando pia dice lo que el mismo hablante quiso decirse. Twitter es el exorcismo de los adentro, el espejo mejor acabado de los significantes. Ya saben lo que dicen por ahí, que el receptor recibe del emisor su propio mensaje pero invertido. En realidad, twitter simboliza una charla con uno mismo.

La red de redes posee virtudes terapéuticas, nadie puede dudarlo, y para muestra, un tweet.

¡Felicidades Twitter por tus primeros cinco años!

hay un pájaro azul en mi corazón que quiere salir pero soy muy duro con él: Charles Bukowski

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